En Zharma recogemos nuestras tiendas a las 05.00 h en medio de un gran vendaval, hoy ya no hace calor, hemos bajado a 12º. Vamos por lo que se supone es una carretera nacional, por llamarla de alguna manera, pues tardamos en recorrer los 260 kms que nos separan de Semey mas de 5h. Esta vez el paso de frontera de nuevo a Rusia lo hacemos sin problemas, aparece de nuevo la lluvia y el frío, no en vano estamos en el sur de la Siberia occidental, ponemos rumbo a Barnaul donde hacemos noche. La ruta entre Barnaul y la frontera con Mongolia es espectacular, nos adentramos en el Parque Nacional Gorno Altay, es por compararlo como el Parque Nacional Banff en Las Rocosas canadienses, circulamos paralelos al río Obi y podemos observar grupos de excursionistas haciendo rafting en sus rápidos.
Llevamos más de 11.000 kms desde que salimos de España, así que aprovechamos unas estructuras que se encuentran a pie de carretera y muy comunes desde Europa del este para cambiar el aceite de nuestros coches. Tampoco podemos evitar la tentación de adentrarnos por una pista para comer y vadear alguno de los ríos que por aquí discurren, la noche también la pasamos con nuestro campamento a pie de uno de estos ríos, debemos hacer acopio de leña para encender un fuego con el que calentarnos, pues estamos ya a solo 4ºC. Al amanecer hacemos los 70 kms que nos separan de la frontera con Mongolia sin apenas darnos cuenta, pasamos los trámites lentamente pero sin grandes problemas.
Hemos tardado 19 días en llegar aquí y aun nos quedan por delante casi 2000 kmts de pistas, vemos los primeros gers, tiendas donde habitan principalmente los mongoles en las estepas, vemos también los picos nevados de la cordillera del Altay que nos separa de China. En Tsaangaanur nos enteramos de una ruta alternativa a la pista para llegar a Olgli, pero solo apta a todoterrenos y que ahorra bastantes kilómetros, decidimos probarla y abandonamos la pista principal. Efectivamente solo vemos algún todoterreno de frente y en nuestro camino se inicia una fuerte subida que tenemos que afrontar en 1ª y con reductoras durante un buen trecho que nos lleva a la cota de 2650 m de altura. En Olgli repostamos, llenamos los jerry cans y nos aprovisionamos.
La pista es espectacular, verdes laderas con azules lagos al fondo, se van sucediendo los primeros vadeos y en tramos las pistas se tornan bastante duras, pero los Suzukis no se quejan y nuestro ritmo es de carreras hasta que la luz nos acompaña y montamos las tiendas a pie de pista cerca de Khovd. Antes de Altay el paisaje se vuelve mas desértico y poco a poco nos adentramos en la estepa central, la vista se pierde en esta enorme planicie, llegamos a contar hasta 40 pistas paralelas que van en la misma dirección y solo nos cruzamos con pastores a caballo dirigiendo sus enormes rebaños y a un equipo irlandés con problemas al parecer de fuga en el radiador, le damos un tapafugas y prefieren quedarse un rato mas esperando a que enfríe el coche. Atravesamos multitud de charcos que llenan la pista producidos por el deshielo, en algunos tramos la tôle ondule es tan fuerte que ningún ritmo es bueno para avanzar por ella y llegamos a reventar un amortiguador trasero de cada coche, que afortunadamente sustituimos al acampar cerca de Delger por unos Old Man Emu que traemos de repuesto.
Nuevamente de noche baja mucho la temperatura, al amanecer comprobando niveles vemos que uno de los coches ha roto el soporte del filtro de aire y lo cogemos con unos tornillos a la aleta. Pasamos por un campamento de Ergs y nos encontramos al equipo español Amazai I y II que nos invitan a desayunar en el interior de uno de estos ergs, donde ellos han pasado la noche, nos despedimos de ellos y continuamos pista, a los 100 kms descubrimos que uno de los Suzukis lleva casi arrancado el soporte de la ballesta trasera, tenemos que aflojar mucho el ritmo y ponernos a 30 km/h durante los 130 kms que nos separan del siguiente pueblo donde puedan arreglarlo, seguimos haciendo vadeos y cruzando poblados de ergs. Por fin llegamos a Bayankhongor donde un taller local nos repara el soporte, hemos perdido mucho tiempo así que avanzamos incluso de noche, los copilotos tienen que ir alumbrando la pista con los focos de Peli, ya que las luces de los coches se muestran insuficientes, a las 23.30h llegamos a Arvaikheer, conseguimos alojarnos en una casa que tiene habitaciones para alquilar en la planta alta, el sitio no esta mal, pero los colchones son de madera y tenemos que montar nuestras mosquiteras para evitar las moscas, pero aun así descansamos como reyes.
Hoy posiblemente sea la última etapa, entramos en asfalto, que según el mapa llega hasta Ulan Bator, llevamos 22 días y 14000 kms, ya solo nos separa de nuestro destino 300 kms, pero a tan solo 100 kms de la capital, el asfalto vuelve a desaparecer y debemos ir eligiendo entre las múltiples pistas la que parece menos dura. Por fin aparece Ulan Bator, hemos cumplido nuestro sueño, hemos cabalgado por este imperio a lomos de nuestros Suzukis como lo hiciera Gengis Khan. Llegamos a meta y dejamos los vehículos en el parking para que puedan ser subastados y el importe donado. Hemos entrado en meta en el puesto 6º y 7º entre los españoles, 14º y 15º a nivel internacional y los primeros en todoterreno.