Articulo aparecido en AutoAventura 4x4 en el nº de noviembre 2008
En pleno siglo XXI, donde la tecnología y los avances están presentes hasta en nuestras salidas de fin de semana, aun es posible vivir la esencia de la aventura y la competición recorriendo la tercera parte de nuestro planeta por un fin solidario.
Y es que en el Mongol Rally se participa por el placer de participar, ya que las asistencias no existen, no hay un recorrido establecido para llegar a Ulan Bator (Capital de Mongolia), los Gps están prohibidos por aquello de que en algunos países pueden acusarte de espía y por si fuera poco el recorrido debe hacerse en vehículos inferiores a 1000 c.c. En nuestro Equipo, después de barajar varias opciones, la decisión era unánime, hacer el mongol Rally en Suzuki Santana SJ410 y un año antes adquiríamos dos unidades en Jaén del año 85 y con 150.000 Kms. para prepararlos y que mecánicamente fueran lo mas fiable posible para recorrer los 14.500 Kms que nos separan de la capital Mongol.
El pasado 19 de Agosto, 300 equipos tomaban la salida simultáneamente desde Londres, Milán y Madrid, la cita para los 50 equipos españoles era frente al estadio Santiago Bernabeu, donde desde primera hora de la mañana ultimábamos los detalles de la inscripción, montábamos los adhesivos oficiales de la prueba y atendíamos algunos medios de comunicación. A media mañana y después de las palabras de autoridades y organización, nos daban el banderazo de salida al mas puro estilo Dakar. Nos metemos en la autovía dirección Zaragoza y Barcelona, nuestro ritmo es de 80 kms/h y es que estos coches no dan para mucho mas, la moral es alta, algunos turismos nos adelantan pitándonos y animándonos, parecemos la carrera de los autos locos con nuestros viejos cacharros. El calor es sofocante en el interior de los Suzukis y empezamos a ver los primeros coches del Mongol Rally con serios problemas de temperatura, atravesar Monegros a 40º de temperatura va pasando factura a algunos coches.
La primera noche la hacemos ya en Francia, dormimos en el coche en un área de descanso y de madrugada me despierto con alguien metiendo el brazo por mi ventanilla intentando robarnos algo de la guantera, le chillo y salen tres individuos corriendo que posteriormente consiguieron robar a un camionero. Europa lo vamos atravesando a nuestro ritmo de 80 kms/h y sin parar de llover. Tras Francia nos dirigimos a Suiza a la población de Montreux, donde no podemos dejar pasar la oportunidad de fotografiarnos junto a la estatua de Freddie Mercury, líder del grupo Queen y fallecido de Sida en 1991 y muy unido a esta preciosa villa. Alemania es un tramite ya que a las 18.00h ya nos encontramos en Republica Checa, sigue diluviando y en nuestro coche entra agua a jarros por detrás de la guantera, dormimos en Pilsen y partimos nuevamente bien temprano, todas las mañanas lo primero que hacemos es revisión de niveles y nuestro consumo de aceite es de medio litro al día, por lo que en Praga compramos un aditivo a ver si cortamos el consumo.
Una vez en Polonia llegamos a Katowice y nos vamos a la cercana Oswiecim, llamada por los alemanes Auswitch en la II GM, antes de que anochezca nos da tiempo a visitar los campos de exterminio, que completamos a la mañana siguiente con la visita al museo. Después de dos horas salimos de las instalaciones con una extraña sensación, intentando asimilar lo que padecieron tantos miles y miles de personas por la sin razón del ser humano. Transitamos por carreteras nacionales, sigue lloviendo y un camión casi nos lleva por delante, por la tarde estamos al fin en la frontera con Ucrania pero hay mas de 4 Kms de cola y avanzamos otros 40 kms buscando otro paso fronterizo y por la noche conseguimos dormir ya pasados la frontera.
Por la mañana ya notamos que el consumo de aceite se ha detenido con el aditivo, continuamos bien temprano, la carretera empeora tanto que en 6 horas solo conseguimos hacer 235 kms. Ya empezamos a notar también que nos cuesta mas orientarnos, las indicaciones están en cirílico, así que voy poniendo notas en el salpicadero con las ciudades en cirílico para reconocer las indicaciones. Antes de Luhans'k se va el ajuste del distribuidor de uno de los Suzukis y comienza a calentarse, lo reparamos y conseguimos encontrar un hotel de típica construcción soviética a media noche.
El 8º día de ruta conocimos ya lo que es la extorsión por parte de los militares ucranianos antes de pasar a Rusia, que nos hacen pagar 120$ por un seguro que no cuesta mas de 20$, sin embargo el trato de las autoridades rusas es en todo momento correcta y sin abusos de poder. Después de 3 horas terminamos todos los tramites, ya estamos en Rusia, por la noche llegamos a Volvogrado, dormimos en el coche dos horas y continuamos, vemos amanecer dirección Astrakhan. Nos encontramos en el delta del Volga en su desembocadura en el mar Caspio, pagamos un peaje para poder atravesar por un puente flotante antes de la frontera con Kazahastan, por fin después de muchos días nos encontramos con un grupo de cuatro rallyers ingleses. Pasamos la frontera y de nuevo, pero ahora dos policías kazacos, cada uno por una ventanilla miran a ver que pueden llevarse, pero esta vez no han tenido suerte con nosotros por lo bien que nos sabemos hacer los suecos. El paisaje es ahora casi desértico, camellos y caballos salvajes pastan en rebaños. Llegamos a Aqqystau repostamos en una gasolinera, donde conocemos al dueño, "Raish", que nos invita a cenar y nos deja una habitación en su casa donde poner los sacos, además es dueño de petrolíferas y se nota el nivel, dentro de su casa nos encontramos con una sauna y una piscina interior, después de tantos días en el coche no damos crédito a la suerte que hemos tenido. Llegamos a la moderna Atyrau, por muchos considerada la frontera de Europa con Asia, ya que la ciudad se encuentra dividida por el río Ural.
Nosotros debemos tomar una importante decisión, para lo que extendemos nuestros mapas sobre el capot de uno de los coches, tenemos dos opciones, irnos hacia el Mar de Aral como han hecho otros equipos anteriormente, mas largo pero mas seguro o bien seguir dirección SE hacia Beyneu para entrar en Uzbekistan por una pista paralela a la vía del tren. Los vehículos vienen bien y a nosotros el corazón nos pide explorar esta ruta, así que decidimos afrontar la segunda opción. Repostamos nuevamente, aquí la gasolina es de solo 80 octanos y debemos utilizar potenciadores. Entre Qulsary y Oporny parece como si hubieran bombardeado la carretera, es un autentico calvario para los coches y para nosotros, la temperatura pasa de 40ºC, lo que nos obliga a parar a mediodía y dejar que los coches descansen un poco para continuar a las 18.00 h cuando no aprieta tanto el calor. En Beyneu comienza la pista que va Nukus, la pista esta bien marcada y enseguida aparece la Tôle Ondulé, pero los Suzukis aquí están en su medio y se muestran poderosos, con las últimas luces acampamos junto a la pista que discurre paralela a la vía del tren del petróleo, como la hemos bautizado.
Nos levantamos a las 05.00 de la mañana antes de que el calor apriete, desmontamos el campamento, inspeccionamos los coches y salimos dirección a la frontera. Nuestro ritmo es rápido, podemos ir entre 70 y 80 km/h flotando por encima de las ondulaciones de la pista. A los 40 kms llegamos a la frontera, son las 07.00 h y quedan dos horas para que abran el control fronterizo, hemos pinchado así que utilizamos el kit de reparación y el compresor de Bushranger, sin necesidad de cambiar la rueda, también nos damos cuenta que hemos perdido el bote de expansión por la pista, utilizamos unos manguitos mas largos que traemos de repuesto e improvisamos un bote nuevo con el del liquido de limpiaparabrisas. Nuevamente en la frontera, los kazacos nos tienen mas de dos horas para darnos los papeles de salida, en la parte de Uzbekistán la cosa cambia, nos recibe un militar con un "Welcome to Uzbekistan" y nos ayuda a formalizar el papeleo antes que a los camioneros, al parecer los extranjeros tenemos preferencia y menos mal porque el calor aprieta. Seguimos por la pista de Tôle Ondulé, estamos ya a mas de 45º y nos quedan mas de 350 kms en estas condiciones, el paisaje es un autentico desierto y esperemos que no termine pasándonos factura. A los pocos kilómetros recorridos nos encontramos con una barrera cerrada, al parecer hay que presentar los papeles nuevamente en un pequeño cobertizo de madera que hay al lado, cuando entramos el panorama es cuanto menos pintoresco, dos militares nos piden los pasaportes cada uno acostado en una vieja cama al lado de un ventilador años 20, no se levantan ni siquiera para rellenar un libro de control, el militar mas gordo con pantalones mimetizados debe ser el jefe, pues las pocas revoluciones que da el ventilador solo le apuntan a el.
Continuamos camino, que cada vez se va tornando mas duro aun, sufrimos dos pinchazos mas que volvemos a reparar. El agua que llevamos en los coches es prácticamente imbebible por la temperatura que cogen, nos desviamos en un pequeño pueblo y encontramos una tiendecita que sorprendentemente en medio del desierto tiene jarras de cerveza heladas. Seguimos dirección Nukus donde conseguimos llegar al anochecer, encontramos un viejo hotel al que le quedan dos habitaciones, pero al pisar la alfombra que ocupa el suelo de casi toda la habitación legiones de cucarachas salen corriendo en todas direcciones, a los pocos segundos tenemos cucarachas hasta en el techo, le decimos a la recepcionista que solo vamos a pagar el parking y nos metemos a dormir en el coche. A las 06.00 h. estamos nuevamente en pie, Pepe revisa los platinos de uno de los coches que esta empezando a dar tirones y cambia la puesta en marcha del otro. Según los mapas hoy ya entrábamos nuevamente en la carretera, pero la realidad es otra, alternamos una deplorable carretera con pistas por medio de dunas de arena, el calor es aun mas sofocante que los días anteriores, rozamos los 50ºC vamos parando en cuanto vemos que los indicadores de la temperatura de los coches se acercan peligrosamente a la zona roja, como nos descuidemos no lo contamos y rompemos una culata, el infierno dura otros 350 kms. nosotros terminamos duchándonos vestidos en una manguera en un bar de carretera.
Bukhara nos devuelve a la civilización, esta cuidad nos deslumbra con sus mausoleos, no en vano es patrimonio de la humanidad por la Unesco y junto a Samarcanda una de las capitales culturales del antiguo imperio Persa y paso obligado de los comerciantes que recorrían la Ruta de la Seda entre China y Roma. Seguimos dirección a la mítica Samarcanda, una de las ciudades más antiguas del mundo, data del 1.000 a. C. fue sucesivamente ocupada por las tropas de Alejandro Magno, guerreros de califatos árabes y las hordas de Gengis Khan. A lo largo de la historia, la ciudad ha sido destruida y reconstruida en diversas ocasiones, llegando a ser una encrucijada muy importante en la Ruta de la Seda. Por la noche llegamos a Tashkent y avanzamos hasta la frontera de nuevo a Kazahastan, pero se encuentra cerrada y los siguientes dos días también, desandamos 80 kms para cruzar por Yallama, dormimos en los sacos junto a los coches esperando a que nos abran la barrera a las 07.00 h, de nuevo la historia se repite pasamos sin problemas con los militares de Uzbekistán pero en el lado de Kazahastan nuevamente vemos el abuso de poder por parte de los militares, llegando incluso a enfrentamientos con los camioneros que se agolpan junto a la barrera. Nosotros conseguimos pasar después de 4 horas y dejar una mochila con camisetas en vez de los 200€ que intentaron sacarnos. Una vez dentro del país la gente es amable y hospitalaria y los pocos que saben ingles nos ayudan incluso en el regateo para alojarnos en Taldyqorghan. Desde aquí la carretera se vuelve casi impracticable y el avance es difícil, para colmo estamos casi sin combustible y en un pueblo conseguimos repostar, pero el coche va mal y no sabemos si nos han vendido petróleo, seguimos así hasta llegar a una gasolinera donde vaciamos los depósitos para repostar de nuevo. Se paran junto a nosotros un grupo de australianos que llevan unos enormes 4x4 preparados por ARB que además van grabando un documental para su país y desean entrevistarnos con nuestros pequeños Suzukis, ya que se quedan muy sorprendidos de nuestro reto.